Llevo más de 20 años ejerciendo como fisioterapeuta, y alrededor de 15 trabajando en el ámbito del suelo pélvico y la salud femenina. He visto y he vivido cómo la sociedad es, en general, patriarcal y violenta con las mujeres, y trabajo cada día para intentar revertir eso y que cada vez haya menos mujeres con problemas de salud pélvica sin tratamiento.
Empecé a ejercer como fisio en un centro médico “de mútuas”. Años más tarde, y a pesar de tener una cierta estabilidad, sentí que había terminado una etapa y que necesitaba seguir avanzando, así que decidí dejarlo para poder seguir. Abrir mi propio centro de fisioterapia donde trabajar a mi manera, me permitió poder atender a los pacientes con un enfoque más global y, por qué no decirlo, ofrecer tratamientos más cuidados y de mayor calidad. También, por supuesto, tratamientos de suelo pélvico.
Ya con mi centro en marcha, he pasado por dos embarazos, dos partos y dos post-partos. Sé, porque lo he vivido, que hay mucho desconocimiento todavía alrededor de la salud pélvica de las mujeres, y que a muchas de estas mujeres no se les está ofreciendo tratamiento ni solución a sus problemas. “Si te duele, te aguantas, y si te meas, te pones compresa”. Pues yo, perdóname, pero me niego a aceptar eso. Y si tu tampoco lo aceptas, quizá has llegado al lugar correcto.