Cualquier función fisiológica del cuerpo humano debería poder realizarse sin dolor. De la misma manera que la digestión no duele (en condiciones normales, claro), o defecar, por ejemplo. ¿Te imaginas defecar siempre con dolor? Suena horrible, lo sé, y además estoy convencida que, tras sufrirlo unas cuantas veces, buscarías ayuda profesional. Sin embargo, no nos cuesta tanto imaginar el hecho de menstruar todos los meses con dolor. ¿Por qué con la dismenorrea (así se llama al dolor menstrual), nos resignamos tanto? ¿Por qué la única solución que nos dan los profesionales es tomar antiinflamatorios o “regularlo” tomando la píldora? (Nótese el entrecomillado de “regularlo”, porque es totalmente irónico).
Esto no quiere decir que con la regla no tengas que notar absolutamente nada. Puede ser que sientas una cierta tensión los días previos o durante la regla, puesto que la menstruación en sí es un proceso inflamatorio. Pero esta sensación no debería ser invalidante, ni limitarte en tus actividades de la vida diaria. Si te limita, no es normal. Y sí, se pueden hacer cosas para mejorar, más allá de tomar anticonceptivos.
¿Y QUÉ PUEDO HACER PARA MEJORAR?
Como te decía, la regla en sí misma es un proceso inflamatorio, es decir, que es una inflamación que ocurre de manera fisiológica. Pero a veces esta inflamación puede ser desmesurada, o bien nuestro cuerpo no sabe resolverla de manera eficaz. Así que, en primer lugar, será fundamental estudiar el caso para saber exactamente qué es lo que está fallando en la resolución de este proceso. Individualizar y comprender a la persona desde un punto de vista integrativo es, a mi entender, la única manera de conseguir resultados duraderos y eficaces, así que este punto es IMPORTANTÍSIMO.
Pero en términos generales, podemos establecer una serie de consejos que nos sirven a todas para mejorar nuestra salud hormonal, y por tanto, mejorar nuestras reglas.
- Si tienes sobrepeso, irremediablemente vas a tener que ponerte seria con eso. El tejido adiposo contiene una enzima llamada aromatasa que hace que se fabriquen muchos estrógenos. Y con esto no quiero decir que los estrógenos sean malos per se, pero en este caso no nos interesaría mucho tenerlos de más. La dosis hace al veneno, como se suele decir.
- Evita los disruptores endocrinos. Son químicos capaces de comportarse como si fueran nuestras hormonas y, por tanto, alteran el correcto funcionamiento corporal y afectan negativamente a nuestra salud. La lista de disruptores es larga, e incluye sustancias contenidas en los cosméticos, aditivos, perfumes, plásticos…
- Aumenta el consumo de omega 3. Estos ácidos grasos te ayudarán a fabricar sustancias antiinflamatorias para que puedas resolver la inflamación más eficazmente. Se encuentran en el pescado azul (mejor si es de tamaño pequeño como la sardina o el boquerón) y en las semillas de lino, las nueces…
- Por contra, reduce al máximo los alimentos más inflamatorios, como azúcares y ultraprocesados. Es sencillo, se trata de consumir alimentos y no productos. Cualquier cosa que lleve más de 3 ingredientes en su etiqueta está demasiado procesada y no te conviene para consumo habitual.
- Cuida tu hígado, que es el encargado de eliminar tóxicos y hormonas. Si el hígado no es capaz de eliminar correctamente las hormonas que tu cuerpo genera, se acumularán y se reabsorberán, por lo que los síntomas no van a desaparecer nunca si no nos ocupamos también del hígado. Una buena manera de cuidarlo y no darle más trabajo es no sobrecargarlo de tóxicos como el alcohol, el tabaco, los fármacos, o, de nuevo, los disruptores endocrinos.
- Intenta no tomar aines (antiinflamatorios no esteroideos) para controlar el dolor. Esto sólo agrava el problema, retrasa la resolución natural de la inflamación, y perjudica a tu hígado.
- Haz ejercicio, muévete. El ejercicio físico siempre es una buena idea, pero además hay disciplinas concretas que te serán especialmente útiles por la gran movilización pélvica que suponen, como algunas posturas de yoga, la danza del vientre… también te aconsejo realizar de manera habitual ejercicios de fuerza.
- Y por último, practica sexo, ya sea sola o en compañía. Especialmente los días previos a la regla. Es un gran analgésico. Y que te quiten lo bailao.
Si, a pesar de aplicar estos consejos, sigues teniendo problemas de dolor menstrual, o si quieres un tratamiento más individualizado e integral, busca ayuda profesional. Ten cuenta que la información que incluye este artículo no sustituye la evaluación de un especialista, y que, en algunos casos, habrá que trabajar más profundamente para llegar a resolver el problema. ¿Necesitas ayuda? Contacta conmigo aquí.